Reflujo

Reflujo

Todos los bebés regurgitan con diferente intensidad y a veces se acompañan estos episodios con vomito. Es muy frecuente motivo de consulta en los primeros meses de vida.

 

La principal preocupación de los padres es que durante el episodio de regurgitación o de vómito el bebé se asfixie. Es importante conocer algunos de los conceptos prácticos en torno a esta situación que con mucha frecuencia puede ser normal, pero es importante que un especialista determine si el reflujo en el paciente no es un signo de un problema médico, como una alergia, una obstrucción en el sistema digestivo o la enfermedad de reflujo gastroesofágico.

 

¿Cómo se hace para saber si esta situación es normal, o si es parte de un problema mayor?

 

En primer lugar se considera que existe reflujo gastroesofágico (RGE), cuando el contenido del estómago con o sin alimentos se devuelve al esófago y puede salir por boca y/o nariz.

 

Cuando existe enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), el niño vomita con frecuencia e intensidad suficientes para producir trastornos patológicos inflamatorios en la mucosa esofágica producidos por el ácido gástrico.

 

La mayoría de los lactantes con RGE se ven sanos y contentos a pesar que los síntomas alcancen un máximo hacia los 4 meses de vida, y empiezan a mejorar progresivamente a partir de los 6 meses. Los padres deben saber que la alimentación al pecho exclusivo evita el RGE debido a que la leche materna se digiere mejor y se evacua más rápido del estómago.

 

En todo caso nunca se debe sobrealimentar. Es mejor fraccionar la alimentación. Se debe ofrecer la alimentación con el bebé semisentado y nunca acostado. Se puede hacer una pausa para eliminar los gases. Además es conveniente mantenerlo erguido por 20 minutos y acostarlo luego en la cuna con un ángulo de 30 grados para que la gravedad ayude al barrido esofágico.

 

¿Cuándo deben consultar los padres?

  • Cuando el bebé no aumenta el peso esperado
  • Cuando salen líquidos verdes o amarillos
  • Cuando sale sangre roja o digerida
  • Cuando hay rechazo a la alimentación
  • Cuando se atora con frecuencia o le da tos asociada a la alimentación
  • Cuando existe irritabilidad después de comer
  • Cuando los síntomas comienzan después de los 6 meses