La leche materna no solo contiene la cantidad de elementos nutritivos que el niño necesita, sino que la presentación favorece la absorción de muchos de ellos que garantizan un crecimiento óptimo, inclusive en los casos en que las condiciones nutricionales de la madre no estén a la altura de las necesidades. Por eso se considera el patrón de oro en la comparación con las fórmulas lácteas comerciales.

Por otro lado, la leche materna puede considerarse como un órgano inmunológico de transición del recién nacido, al transferir anticuerpos, especialmente inmunoglobulina A secretora y células vivas (macrófagos) con capacidad de eliminar gérmenes, lo que le confiere el poder de disminuir el número y la gravedad de enfermedades infecciosas. Se sabe que:

  • Infección respiratoria baja disminuye el riesgo de hospitalización en un 72 % durante el primer año de vida si los bebés son alimentados exclusivamente al pecho al menos los 4 primeros meses.
  • Otitis media desde un 23 a un 50 % dependiendo si es exclusiva la lactancia y si el periodo es menor o mayor a los 3 primeros meses de vida.
  • Las infecciones gastrointestinales disminuyen un 64 %.
  • Enterocolitis necrotizante del prematuro. Se ha demostrado una reducción entre el 58 y el 77 % en diferentes estudios en prematuros alimentados exclusivamente con leche materna.

Es muy importante su efecto protector sobre diferentes enfermedades inmunológicas, tales como:

  • Las alergias en piel como la dermatitis atópica, en el aparato respiratorio el asma y las rino-sinusitis, así como la presencia de proctocolitis, cólico de lactante, reflujo gastroesofágico, cuando son de origen alérgico, entre un 25 a un 45 % en bebés que mantienen lactancia exclusiva mayor a 4 meses.
  • La enfermedad celíaca tan poco frecuente en nuestro medio colombiano se reduce en un 50 % según el contraste con los resultados de estudios realizados en países donde es mucho más frecuente.
  • Y en la enfermedad inflamatoria intestinal hasta un 30 %.

Con respecto a la obesidad se ha observado una disminución entre el 15 al 30 % en adolescentes y adultos al compararlos con sus pares alimentados con fórmula y después de excluir muchas variables que se prestaban para confusión de los resultados.

También se ha encontrado un 30 % menos de diabetes mellitus tipo 1 (infantil) en lactantes alimentados exclusivamente al pecho, y hasta un 40 % para diabetes mellitus tipo 2 (o del adulto).

Disminuye hasta un 36 % la incidencia del síndrome de muerte súbita del lactante.

Todo esto obliga recomendarla a todo prematuro, aunque en algunos haya necesidad de fortificar, o incluso acudir a bancos de leche humana.

Ventajas Para la Madre:

  • Favorece la involución uterina y disminuye el sangrado postparto.
  • Retrasa la ovulación y, sin ser considerado método anticonceptivo efectivo, espacia los embarazos.
  • Mejora el vínculo afectivo madre-hijo(s).
  • Ayuda a perder peso tras el embarazo.
  • Reduce el riesgo de cáncer de seno y de ovario.

Las Claves de la Lactancia Exitosa:

  1. La primera toma debe hacerse dentro de la sala de partos entre 20 y 30 minutos después de nacer.
  2. Ofrecer pecho de día y de noche y a libre demanda.
  3. Asegurar que el bebé succiona eficazmente y con la postura correcta.
  4. Se ofrece primero el pecho menos lastimado y luego el otro.
  5. Entre más succión, más producción de prolactina y más leche.
  6. Evitar fórmulas lácteas y agua (sobre todo en las primeras horas).
  7. Evitar chupones hasta que la succión se establezca bien.
  8. Cuidados y descanso materno son muy importantes.
  9. Existen grupos de apoyo a la lactancia: ubíquenos.
  10. El llanto no siempre es por hambre.

Signos de Alerta:

  1. Pérdida de peso después del tercer día de vida.
  2. No recuperación de peso neonatal después del día 10.
  3. Signos de deshidratación (boca o piel seca, ictericia, ojos hundidos).
  4. Lactante muy alerta, o letárgico y muy hambriento.
  5. Poca diuresis o evacuación.
  6. Se duerme poco después de iniciar la succión.
  7. Mala postura, temor, ignorancia o mala actitud para lactar.

Complicaciones:

  • Ingurgitación mamaria, porque se produce más leche de la que el lactante extrae. Se debe ofrecer con mayor frecuencia el pecho o vaciándose con un mamador, esta leche se puede congelar y tiene una duración útil de 30 a 60 días.
  • Obstrucción de un conducto lácteo por vaciado ineficaz. Es un bulto o masa dolorosa y roja en el seno, sin fiebre ni compromiso general. Se maneja igual que el anterior y aplicando calor local.
  • Mastitis. Existe inflamación de uno o más lóbulos de la glándula mamaria y se acompaña de dolor, fiebre y malestar. Se maneja aplicando calor local antes de las tomas. Masaje del pecho, aumentar la extracción de la leche y aplicar frío entre las tomas, se debe valorar el uso de antibióticos.

Uncategorized

Gastroenterólogo Pediatra Guayaquil